La muerte del Indio Solari a los 77 años generó una profunda conmoción en la cultura argentina. Aunque su delicado estado de salud era conocido desde hacía años debido al Parkinson que padecía, la noticia impactó a millones de seguidores que lo convirtieron en un referente artístico y popular durante más de cuatro décadas.
Su última presentación pública fue en Olavarría en 2017, un recital multitudinario que quedó grabado como la despedida definitiva de los escenarios. Desde entonces, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado continuaron interpretando sus canciones mientras su voz aparecía a través de registros audiovisuales.
Desde sus inicios en La Plata, el Indio construyó junto a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota una propuesta única, alejada de las grandes discográficas y de los circuitos tradicionales de la industria musical. Esa independencia, sostenida durante toda su carrera, lo convirtió en una figura emblemática del rock argentino.
Además de su obra artística, Solari mantuvo un fuerte compromiso con distintas causas sociales y de derechos humanos. Organismos como las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo lo despidieron destacando su acompañamiento permanente, su apoyo a la búsqueda de los nietos apropiados durante la última dictadura y el valor simbólico de sus canciones en las luchas populares.
“Ya estás para siempre en el corazón de nuestro pueblo”, expresaron las Madres de Plaza de Mayo. Las Abuelas, por su parte, agradecieron haber acompañado sus campañas “desde la trinchera del corazón”.
Con una obra que trascendió generaciones y convocatorias multitudinarias que marcaron una época, el Indio Solari deja una huella imborrable en la historia de la música y la cultura popular argentina.