“Había dos víctimas”: la memoria de las infancias atravesadas por el terrorismo de Estado
A 50 años del golpe de Estado cívico-eclesiástico-militar de 1976, la memoria argentina vuelve sobre una dimensión durante mucho tiempo invisibilizada: el impacto del terrorismo de Estado sobre las infancias. La escritora y sobreviviente María Toninetti, hija de padres desaparecidos, reflexionó sobre el libro “Infancias sobrevivientes”, una obra colectiva que reconstruye esas experiencias desde distintas miradas.
Toninetti advierte que los niños y adolescentes también fueron víctimas directas de la dictadura: “el genocidio también tuvo un plan para esas infancias. No fue un efecto colateral, fue un plan organizado”. El libro busca incorporar esas voces a la memoria histórica y reparar décadas de silenciamiento.
La autora también explicó las dificultades para reconstruir una identidad atravesada por desapariciones: “No somos un rompecabezas al que le faltan piezas… somos un caleidoscopio”, una identidad construida con recuerdos propios, relatos familiares y aquello recuperado con el paso del tiempo.
A medio siglo del golpe, Toninetti sostiene que aún existe una deuda fundamental: “No hay memoria completa hasta que no digan dónde están, hasta que se rompa este pacto de silencio”. Para ella, transmitir estas historias a las nuevas generaciones constituye una herramienta de memoria, verdad y futuro.