Guillermo Robledo, en Nuevo Poder, analiza el “índice de iracibilidad”, una herramienta que mide el clima social, este indicador permite observar el nivel de enojo o malestar de la sociedad de forma “objetiva” desde una perspectiva sociológica y antropológica.
Al momento del triunfo de Javier Milei, el nivel de iracibilidad era de 13 puntos, impulsado principalmente por el rechazo al peronismo. Luego, el indicador tuvo fluctuaciones —subas y bajas— y habría descendido en un momento clave por factores externos, como un supuesto respaldo económico internacional. Sin embargo, posteriormente el índice vuelve a crecer, alcanzando 14 en febrero.
A partir de allí, el deterioro del clima social, vinculado a una serie de críticas al gobierno: denuncias de corrupción, cuestionamientos a decisiones económicas, manejo de causas judiciales y políticas públicas consideradas perjudiciales, especialmente para sectores vulnerables como jubilados. Estos elementos son presentados como causas del aumento del descontento.
El punto central es que el índice de iracibilidad proyectado para abril asciende a 27, es decir, más del doble que al inicio del gobierno. Esta cifra es interpretada como evidencia de un cambio en el humor social: ya no se trataría de un rechazo a fuerzas políticas anteriores, sino de un creciente rechazo directo hacia el actual gobierno. Robledo señala que la percepción dominante sobre el presidente se resume en la idea de que es “mentiroso”, lo cual, según el planteo, podría convertirse en un eje unificador del voto opositor.