En el programa Nuevo Poder, Guillermo Robledo, sostuvo que los sectores opositores atraviesan una profunda división impulsada por los medios de comunicación y la falta de una estrategia común. Según afirmó, el principal desafío pasa por construir la unidad de un amplio sector social que hoy se encuentra disperso y que incluye a quienes no participan de los procesos electorales.
En ese marco, cuestionó tanto a dirigentes políticos como a medios de comunicación por concentrar el debate en disputas internas, mientras dejan de lado la discusión sobre el 40% de la población que no vota y que, a su entender, podría resultar decisiva para el futuro político del país.
Robledo apuntó contra la cobertura mediática de las causas judiciales vinculadas al kirchnerismo y sostuvo que Cristina Fernández de Kirchner continúa siendo asociada a la corrupción, incluso desde espacios considerados progresistas. En contraste, denunció que no existe la misma intensidad para investigar o señalar presuntos hechos de corrupción del gobierno de Javier Milei.
Además, cuestionó a sectores de la Iglesia Católica y particularmente al arzobispo Jorge García Cuerva por no abordar con mayor firmeza el tema de la corrupción. Planteó que este fenómeno no debe analizarse únicamente desde una dimensión económica, sino también desde aspectos morales e intelectuales que, según afirmó, condicionan al periodismo, la Justicia y parte de la dirigencia política.
Finalmente, llamó a construir una denuncia “integral” de la corrupción y advirtió que la utilización política de este concepto ha sido una herramienta para debilitar proyectos nacionales y populares.