En una entrevista clave para comprender el nuevo tablero geopolítico global, el sociólogo Sebastián Schulz analizó en #AVosPatria el avance de China como potencia mundial, el fortalecimiento del bloque BRICS y la disputa abierta con Estados Unidos por la hegemonía internacional.
Schulz destacó que la reciente cumbre del BRICS, realizada en Brasil, “formalizó una nueva ampliación del bloque” con 11 miembros plenos y cerca de una decena de países asociados. Pese a las ausencias de Xi Jinping y Vladimir Putin, la cumbre abordó temas centrales como la arquitectura financiera global, el cambio climático y la necesidad de un mayor protagonismo del Sur Global: “Lula afirmó la obsolescencia de la arquitectura institucional de Bretton Woods”.
Sobre China, Schulz remarcó que su crecimiento económico no sólo es cuantitativo sino también cualitativo y redistributivo: “China no solo crece más, sino que también ha igualado su población”, explicó. Según el entrevistado, el gigante asiático erradicó la pobreza extrema en 2021 y superó a Estados Unidos en esperanza de vida. “Hoy China tiene 100 millones de personas, ninguna bajo la pobreza extrema”, subrayó.
Consultado por el acceso a vivienda, salud y educación, Schulz fue claro: “Nadie vive en la calle en China” y resaltó la inversión estatal en infraestructura social, incluyendo subsidios, préstamos y construcción de viviendas. También afirmó que “la educación en China es una herramienta de ascenso social real” y que el sistema público de salud es “eficiente y popular, incluso para extranjeros”.
La entrevista también abordó la Ruta de la Seda, que definió como “una herramienta para promover la interconectividad y aportar al desarrollo global”, con más de 150 países ya adheridos. No obstante, advirtió que EE.UU. busca obstaculizar estos avances: “Lo que está en juego en el mundo es la OTAN contra el BRICS. Promotores de la guerra contra promotores de la paz”.
Finalmente, Schulz expuso la estrategia diplomática china frente a EE.UU., alejándose de la confrontación directa y optando por el cerco estratégico: “China no quiere hacerle jaque al rey, sino dejarlo sin márgenes, ganarle la pelea por puntos”.