La modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, aprobada en Diputados sin una fuerte resistencia opositora, fue presentada como una decisión de enorme impacto político y económico. Durante el análisis Guillermo Robledo cuestionó duramente a la dirigencia argentina, definida como “una clase dirigente ignorante”, a la que se responsabilizó por el deterioro del país.
Robledo sostiene que la reforma podría profundizar un modelo de endeudamiento, emigración y pérdida de población. En ese sentido, se lanzó una fuerte advertencia demográfica: “Argentina se convierte de acá al 2100 en el país más despoblado del mundo”, con una proyección de apenas 25 millones de habitantes.
El análisis también vinculó la eventual profundización del modelo económico con el envejecimiento poblacional, la caída de la natalidad y un exilio masivo. Frente a este escenario, señaló a las próximas elecciones como un momento decisivo: “Lo único, la última opción la tenemos en los próximos 14 meses”.
La conclusión fue contundente y planteó el futuro nacional en términos extremos: “El 25 de octubre o el 25 de noviembre se define que Argentina deje de existir o no”.