La masiva Marcha del Silencio reavivó en Uruguay el debate por memoria, verdad y justicia, en medio de crecientes reclamos para avanzar sobre los crímenes de la dictadura y terminar con los pactos de silencio. El profesor de la UBA Emilio Cafassi sostuvo que la movilización del 20 de mayo fue la más grande de la historia, con manifestaciones en 70 localidades del país, reflejando una mayor presión social para esclarecer el destino de los detenidos desaparecidos.
Durante una entrevista en A Vos Patria, Cafassi señaló que la vigencia de la Ley de Caducidad continúa siendo un obstáculo central para el juzgamiento de responsables de delitos de lesa humanidad. Además, cuestionó las políticas de acercamiento a las Fuerzas Armadas impulsadas durante gobiernos del Frente Amplio, al considerar que fortalecieron su autonomía y consolidaron mecanismos de encubrimiento.
El académico destacó las recientes declaraciones de la vicepresidenta Carolina Cosse, quien reclamó una mayor subordinación militar al poder civil y exigió avances en el acceso a la verdad. También valoró la continuidad de las investigaciones sobre desaparecidos y el trabajo de la institucionalidad de derechos humanos, aunque advirtió sobre contradicciones y tensiones dentro del propio oficialismo.
Para Cafassi, el conflicto sigue abierto: mientras crece el respaldo social a las demandas de memoria y justicia, persisten sectores políticos reacios a revisar el papel de las Fuerzas Armadas. En ese contexto, llamó a la izquierda uruguaya a mantener una actitud crítica y activa frente a las deudas pendientes en materia de derechos humanos y justicia histórica.