Un debate sobre poder, religión y geopolítica atravesado por fuertes denuncias
La presentación del libro De regreso al templo derivó en una extensa reflexión sobre la transformación de la comunidad judía argentina y su vínculo con el poder político. Guillermo Robledo destacó la obra de Daniel Feierstein porque, según afirmó, «demostró que Perón no era nazi ni fascista», y sostuvo que el libro analiza «cómo la colectividad judía pasó de ser la más laica del mundo» a una realidad distinta.
Durante la exposición, se planteó que la llegada de Jabad Lubavitch al país comenzó en 1955 y que su influencia creció con el paso de las décadas. El orador aseguró que «el primer miembro de la Jabad llegó en 1955» y vinculó ese proceso con posteriores cambios políticos e institucionales.
El discurso avanzó luego hacia interpretaciones de alcance internacional. El expositor afirmó que «Estados Unidos y Israel no son dos, es una sola cosa en el mundo», relacionando esa premisa con su visión sobre la política argentina contemporánea.
En el tramo final, la charla giró hacia la muerte de Carlos Menem Jr. Se recordó el testimonio de Sulema Yoma, quien aseguró que un juez le dijo: «Yo sé que esto fue un homicidio, pero no lo voy a poder decir nunca». A partir de allí, el expositor sostuvo una interpretación propia sobre el caso, presentándola como parte de una denuncia política más amplia.