La dirigente social Ruth Verónica Huanca Aranibar, integrante del Comité Impulsor de Justicia de Chiquaca, denunció desde la ciudad boliviana de El Alto una fuerte escalada represiva contra las movilizaciones campesinas y obreras que reclaman la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Según afirmó, tras siete días de marchas y enfrentamientos, ya se registran cuatro muertos, más de cien detenidos y una cifra aún no determinada de heridos.
Huanca Aranibar sostuvo que el gobierno “ha instrumentalizado el órgano judicial” para perseguir a dirigentes sindicales y movimientos populares, denunciando órdenes de detención por terrorismo e instigación contra referentes de la Central Obrera Boliviana y organizaciones campesinas. También acusó a las autoridades de excluir políticamente al movimiento campesino mediante fallos judiciales que impiden la participación de Evo Morales y otros sectores populares en las elecciones previstas para 2025.
La referente aseguró que las protestas continúan creciendo en distintos departamentos del país y destacó el respaldo de mineros, gremiales, pueblos indígenas y organizaciones de izquierda. “No vamos a negociar nuestras conquistas históricas”, afirmó, reivindicando la Constitución del Estado Plurinacional aprobada en 2009 y los derechos de las naciones originarias.
Además, denunció presunta injerencia extranjera y acusó a gobiernos aliados de Estados Unidos de enviar apoyo logístico y armamento para la represión. “La única salida para que el pueblo no muera de hambre es que este gobierno se vaya”, expresó, reiterando el pedido de renuncia presidencial y la convocatoria a nuevas elecciones con representación de los movimientos populares.