En una nueva emisión de Paladar Negro, la música volvió a convertirse en una herramienta para pensar el presente. En un contexto mundial atravesado por crisis y discursos vaciados de sentido, nos proponemos recuperar una palabra “bastardeada”: la libertad. Y lo hacemos a través de seis canciones fundamentales de la música afroamericana y latinoamericana.
Desde las work songs, los cantos de las personas esclavizadas en los campos de trabajo de Estados Unidos. Esas melodías, que coordinaban el ritmo del trabajo y aliviaban el sufrimiento, que fueron definidas como la raíz de toda la música negra posterior. “El blues no existiría sin las work songs”, recordando que aquellas canciones ya hablaban del anhelo de libertad.
La segunda parada es La Rebelión, de Joe Arroyo, presentada como “el grito primordial” contra el sometimiento. La frase “No le pegue a la negra” fue interpretada como un límite frente a la violencia y una reivindicación de la dignidad humana.
También el jazz político de Max Roach y Abbey Lincoln, el reggae emancipador de Bob Marley y el soul militante de Sam Cooke, cuya canción A Change Is Gonna Come fue recordada como un himno de los derechos civiles.
El cierre llegó con la banda afroperuana Novalima y una definición que atravesó toda la crónica: “La verdadera libertad es no tener miedo”, retomando las palabras de Nina Simone…