“Estos proyectos tecnológicos tienen características fascistas y totalitarias” | Aimé Aminahuel

La regulación de la inteligencia artificial, una deuda pendiente en América Latina

La expansión de la inteligencia artificial (IA) y las plataformas digitales avanza a un ritmo acelerado, mientras los marcos regulatorios en América Latina continúan rezagados. Así lo planteó la doctora en Administración y Política Pública Aimé Aminahuel, quien advirtió sobre los riesgos que implica el creciente poder de las grandes empresas tecnológicas sobre los datos personales, los procesos democráticos y los derechos digitales.

La especialista sostuvo que la discusión regional se encuentra condicionada por una visión que prioriza la innovación tecnológica por encima de la protección ciudadana. En ese sentido, señaló que las plataformas ya están reguladas, aunque bajo esquemas de autorregulación impulsados por intereses privados y comerciales.

Aminahuel recordó antecedentes como el escándalo de Cambridge Analytica y alertó sobre el uso masivo de datos para segmentar y modelar comportamientos sociales y electorales. También cuestionó los acuerdos entre gobiernos y compañías tecnológicas para el manejo de información pública sin mecanismos claros de control, transparencia ni licitación.

Desde una perspectiva crítica, la investigadora vinculó el desarrollo de las big tech con procesos de concentración económica y advirtió sobre el surgimiento de formas de “capitalismo de vigilancia”, “tecnofeudalismo” y “totalitarismos tecnológicos”, caracterizados por el control creciente sobre la vida cotidiana y el debilitamiento de los controles democráticos.

Respecto de Argentina, consideró que el debate legislativo sobre la regulación de plataformas y algoritmos sigue siendo incipiente. Mientras otros países avanzan en normas para combatir la desinformación y garantizar la transparencia digital, en el país las iniciativas se concentran principalmente en educación digital y uso responsable de tecnologías.

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