Los indicadores económicos vuelven a poner en tensión el relato oficial. La inflación mayorista, presentada como una señal anticipatoria de los precios al consumidor, es utilizada como evidencia de que el descenso registrado anteriormente podría haber sido apenas una pausa. “Lo que está claro es que el 0,9 de julio fue una pausa temporal y no un logro”, sostiene Roberto Lago en el editorial de #TiemposDeResistencia
A esto se suma la caída del PBI, la reducción de la inversión y un riesgo país que, alcanzó los 515 puntos. El planteo es que las dificultades ya no pertenecen exclusivamente al terreno de las estadísticas: “empieza a sentirse en la economía real”. El caso de La Anónima aparece como ejemplo de ese impacto. Lago señala una pérdida de 41.000 millones de pesos y la vincula con dificultades de sus clientes para afrontar los pagos. En paralelo, el frente político exhibe fisuras. Patricia Bullrich cuestionó públicamente modificaciones al presupuesto y afirmó: “Yo estoy en la mesa política y ahí eso no se habló”.