El traslado de detenidos desde la cárcel de Villa Devoto al nuevo penal de Marcos Paz, realizado sin aviso previo a familiares, jueces, defensores ni organismos de control, expuso nuevas tensiones en el sistema penitenciario argentino. Macarena Fernández Hofmann, coordinadora del equipo de Política Criminal y Violencia en el Encierro del CELS, denunció en #InformeDePájaros que el operativo ignoró reclamos sobre salud, información y continuidad educativa. Entre los afectados están estudiantes universitarios del programa UBA XXII, cuyo traslado amenaza la continuidad de sus carreras. “No sabemos realmente cómo va a ser para que puedan continuar con sus estudios”, advirtió.
La especialista alertó además sobre la falta de respuestas para quienes permanecen detenidos en comisarías y alcaidías porteñas, en condiciones deficientes. “La situación general del encierro en la Argentina es una situación bastante grave”, afirmó, y señaló la sobrepoblación estructural y el endurecimiento de los regímenes penitenciarios. Mientras crecen las detenciones, persisten interrogantes sobre el destino del predio de Devoto y posibles negocios inmobiliarios. Para el CELS, garantizar educación, trabajo, salud y dignidad no es un privilegio: son derechos fundamentales y herramientas para reducir la reincidencia y favorecer la reinserción social.